viernes 31 de agosto de 2007

FINDE EN VENECIA


Todo el mundo piensa que es una ciudad romántica, pero para mí es mucho más que góndolas y viajar abrazados en ellas. Venecia te da la oportunidad de mirar de cerca uno de los imperios más ricos e importantes del mundo antiguo, y lo que es más maravilloso, esa simbiosis de los estilos orientales con el más puro y refinado barroco italiano.
Comencemos el viaje por la estación Venecia-Santa Lucia. Muchos de los visitantes de esta isla de encanto, deciden hospedarse en Mestre (tierra firme) por la conveniencia de precios. Mi recomendación es que no lo hagas. Se debe estudiar cuidadosamente el precio del tren Mestre-Venecia y del vaporetto de cada día, para saber si es conveniente hospedarse en tierra firme. La isla cuenta con numerosos albergues y hoteles de precios medianamente razonables.
Si llegas a la estación con tu equipaje te recomendamos que tomes el vaporetto hasta tu albergue, ya que Venecia con sus puentes y escaleras puede llegar a acabar con tus maletas y tu energía.
Venecia, la isla, está dividida en sestieres, denominados así porque hay seis en la isla. Haremos el recorrido de este fin de semana maravilloso por sestieres a lo largo de cada orilla del gran canal.
Comencemos por la margen izquierda, sin cruzar el famoso Ponte degli Scalzi o Ferrovía, construido en 1934. Estamos en el sestiere de Cannaregio, famoso porque allí se alberga el antiguo barrio judío de la isla. Si te interesa podrás visitar su sinagoga y recorrer sus calles de tiendas muy atractivas. También aquí están el Palazzo Labia y Ca D’oro. Este último y maravilloso edificio restaurado en 1995, del gótico florido, no conserva su fachada toda de oro a la que debe su nombre, pero aún tiene esa magia de la Venecia gótica digna de ser vista.
Ahora pasamos al sestiere de Castelo, lleno de iglesias espectaculares que no debes dejar de visitar. Mi recomendación personal San Zaccaria, San Zipolo y Santa María del Miracoli. En Castelo también se encuentra el famoso barrio del Arsenal, llamado así porque aquí se encontraba el antiguo polvorín y el puerto, donde se alojaba la naval que defendía la isla.
Cruzando todo Castelo llegarás a la rambla que bordea el Canal de San Marco, así encontrarás al famoso Ponte dei Sospiri, justo en el límite de este sestiere con el de San Marco. Universalmente conocido, este puente debe su nombre, a los suspiros y lamentos de los prisioneros que lo cruzaban y contemplaban desde allí por última vez, la laguna antes de ser ejecutados. Yo que siempre creí que era un nombre romántico, que horror!!!
Si quieres visitar el puente de los suspiros deberás visitar el Palazzo Ducale. Lo recomendamos, te dará una idea magnífica de la historia de Venecia y podrás observar maravillosas obras de arte y arquitectura. El Palazzo Ducale era la antigua residencia del Dux o gobernante de Venencia, obispo de la iglesia y gran personalidad.
Ahora que ya estás cansado, puedes darte un paseo por las calles del sestiere de San Marco y buscar un buen lugar donde comer. Como ya comprobarás cuando estés en la isla, dar direcciones aquí es imposible, pero por las calles aledañas al Campo de San Silvestro y San Polo, una vez cruzado el Puente de Rialto hay cantidad de maravillosos restaurantes con precios solidarios ( un promedio de 20 euros por un menú completo con postre y vino). Mis recomendaciones son: las ostrerias, que son muy famosas, donde sirven marisco de la laguna y si lo logras encontrar la pizza y el carpaccio del Antico Panifichio son lo máximo.